El Parque Nacional Rincón de la Vieja fue creado en 1973 para proteger la flora, la fauna y las cuencas hidrográficas en torno al edificio volcánico del Rincón de la Vieja. Engloba una extensión de 14.083 ha. de bosques semideciduos y muy húmedos, así como terrenos rocosos desprovistos de cobertura arbórea, en altitudes que van desde 650 a 1.916 m en las vertientes caribe y pacífica de la Cordillera Volcánica de Guanacaste.
El clima en este parque nacional es tan variado que en tramos muy cortos se presentan áreas con una estación seca severa, de 4 ó 5 meses, y en otras, cerca de las cumbres o en la vertiente del Caribe, las lluvias no cesan, dando lugar a una cobertura arbórea muy rica en epífitas.
En el piedemonte occidental llueve de 2.500 a 3.000mm, de mayo a noviembre, y en el oriental oscila de 3.000 a 4.000 mm. El clima de las tierras altas e intermedias es fresco, con tendencia a frío, muy afectado por vientos fuertes del Caribe, portadores de la mayor parte de las lluvias y lloviznas que caen en la región. La temperatura fluctúa de los 24 grados centígrados en las tierras bajas a los 14,0 grados en la cúspide de los volcanes.
La variación altimétrica y climática juega un papel primordial en la distribución de la flora y la fauna. Se distinguen tres pisos de vegetación: el de las tierras bajas, con altitudes de 650 a 1200 m, caracterizado por la presencia del laurel, el aceituno, el guanacaste, el indio desnudo y el cedro amargo; el intermedio, de 1200 a 1400 m. De altitud , donde se observan árboles de papayillo, cuajada, yos y sobre todo, de copey - esta especie se encuentra a veces formando bosques casi puros y muy retorcidos por los fortísimos vientos - ;y el superior, de 1400 m hasta la cima, donde los bosques son de baja altura y los árboles se muestran muy ramificados y cubiertos de muscos y otras epífitas.
En el parque se han observado 257 especies de aves, incluyendo el quetzal, el jilguero, el pavón grande, la oropéndola de Montezuma, el tucancillo o curré verde, la viuda roja, el colibrí colidorado, el oropopo o buho de anteojos, la lora frentiblanca, la calandria o pájaro campana, la lora verde, y el guaco. Otros mamíferos que encuentran refugio en estos parajes montañosos y alejados son el puma, el jaguar, el tigrillo, los monos - congo, colorado y carablanca, el manigordo, el tolomuco, la martilla, el perezoso de dos dedos, el pizote y el oso ormiguero. En los bosques de copey son muy numerosos los felinos, las dantas, las gongolonas y las pavas negras.
El Parque Nacional Rincón de la Vieja también protege una extensa red de drenajes que alimentan la cuenca del golfo de Nicoya y la llanura de inundación al sur del lago de Nicaragua. En esta red, los cursos del Pacífico exhiben caudales altos en setiembre y octubre, mientras que los del Caribe los presentan en julio y agosto.
El volcán Rincón de la Vieja se eleva a 1.895 metros sobre el nivel del mar. Presenta un cráter activo del que se desprenden vapor de agua y gases de origen magmático. Sus últimas erupciones fueron de cenizas, y ocurrieron en 1966 - 1967, 1983 y 1991. De pendientes fuertes, este volcán se originó - al igual que el Orosí, Cacao, Miravailles y Tenorio - a finales del período conocido como Plioceno, hace aproximadamente un millón de años. El edificio volcánico lo conforman nueve focos eruptivos alineados, donde los más sobresalientes son el Santa María, (1.916 m.) y el Von Seebach (1.985m.) En el Santa María el cráter se encuentra ocupado por una laguna de 2,5 ha. rodeada de una floresta muy húmeda. Desde este sitio, en un día despejado, se pueden apreciar el lago de Nicaragua, el golfo de Santa Elena y la bahía Culebra. Se presume que el Santa María, por su proximidad al Rincón de la Vieja - el único activo actualmente - podría entrar en erupción en cualquier momento.
El Von Seebach es un cráter erosionado, cubierto de piedra pomez y musgos. Entre este foco eruptivo, el Rincón de la Vieja y el Santa María, se localiza una depresión - presumiblemente otro cráter muy erosionado - que contiene una laguna de agua fría. Se trata del lago Los Jilgueros, 6.5 ha., bordeado de exuberante vegetación siempreverde. El sitio es muy visitado por jilgueros, quetzales y dantas. En el sector occidental se ha iniciado un proceso de colonización natural en terrenos rocosos, donde la vegetación fue arrasada por efectos de nubes ácidas expelidas por el volcán. En la vertiente sur, entre los 700 y 900 m, a lo largo de un alineamiento (falla), hay actividad fumarólica en los sitios conocidos como Las Hornillos y La s Pailas y afloramiento de aguas termales en el entorno de la administración del parque. Los cerros San Roque y Cañas Dulces, vecinos al volcán, son domos dacíticos en los cuales el magma no pude salir a la superficie porque se solidificó tempranamente.
Las Hornillos son sitios en los cuales se expelen, a través de grietas y orificios, columnas de vapor de agua dióxido de azufre, sulfuro de hidrógeno y otros gases. Las Pailas son parajes con hornillas y volcancitos de barro burbujeante, asociados a reservorios de agua caliente, invisibles por las capas de barro. Cubren una extensión de 50 ha. aproximadamente.
Otro de los atractivos de esta montaña son las cataratas de la quebrada Agria; conjunto de cuatro caídas de agua de 60 a 70 m., localizadas en los terrenos rocosos devastados por la actividad eruptiva. Desde la oficina de la administración parten senderos a los sitios de interés: aguas termales: 3 km. ; Las Pailas: 6 km.; Las Hornillas: 9 km.; volcán Santa María: 12 km.:; y el Mirador: 1 km. La administración está ubicado 25 km. al noreste de Liberia, por la pintoresca ruta a Colonia Blanca.