Plantaciones de palma africana, serranías de la punta Burica, campos de labranza estacionales, charrales, pastos, desfiladeros, llanuras aluviales, pantanos y pintorescos pueblecillos, son algunos de los rasgos del paisaje que se puede admirar desde la empinada carretera que comunica Ciudad Neilly, en la llanura del Río Colorado, con el poblado Campo Dos y Medio, en la fila Brunqueña, a 900 m. de altura sobre el nivel del mar.
El camino serpentea por entre escarpadas laderas de calizas y lutitas en el seno de la cordillera Costeña, mole de 1.704 m. de altitud que emergió desde el fondo del océano hace más de 5 millones de años. Conforme ascendemos se experimentan cambios en el clima, en la vegetación y en la utilización de la tierra. Se penetra en un mundo nuevo, diferente, distante tan sólo unos pocos minutos de la sofocante llanura y a pocos kilómetros del próspero valle de Coto Brus.